Guía imprescindible de primeros auxilios

Hasta que no eres padre no te das cuenta de la necesidad que tienes de tener en casa una guía imprescindible de primeros auxilios.  Parece que todo lo sabes, porque no es más que sentido común, pero a la hora de la verdad te das cuenta de que no tienes ni idea de lo que hacer y que tu casa no está preparada para niños.

Aunque no lo creas, el hogar en un lugar lleno de potenciales riegos para los más pequeños, por mucho que lo intentes blindar. Los factores principales que potencian los peligros en el hogar son dos: la curiosidad infinita que tienen los niños y el afán por imitar todas las conductas que ven a su alrededor. Este cóctel explosivo hace que la primera causa de muerte en los niños son los accidentes, según indica la Unión Europea. Es más, existen más fallecimientos en las edades infantiles por accidente que por la suma de todas las enfermedades infantiles.

Conscientes de esto, Meridiano, Compañía de Seguros, como expertos en seguros del hogar, ha editado la guía Mamá, papá ¿puedo coger eso?, un completo manual para padres con el que trata de ayudar a prevenir los accidentes domésticos de los más pequeños. La guía ha sido realizada por la Doctora Pilar Camacho, coordinadora de urgencias Pediátricas del Hospital Quirónsalud Sagrado Corazón de Sevilla, con una dilatada experiencia en este campo.

Lejos de ser un ladrillo difícil de digerir, el manual está estructurado de tal manera que te puedes hacer una idea de los accidentes más comunes por edad y después por estancias. Así podrás conocer por ejemplo, que lo idóneo es que los bebés duerman en una cuna en la que no haya nada: ni juguetes, ni almohadas, ni peluches… o cómo realizar las maniobras de desobstrucción de la vía aérea.

Sin duda, una lista importante de primeros auxilios que te podrán ser de mucha utilidad hasta que puedas llevar al peque a un centro médico, y que evita esos primeros remedios que la cultura popular se ha ocupado en difundir, y que en la mayoría de los casos más que ayudar empeoran mucho las consecuencias del accidente.

Pero te diré que la prevención de las lesiones no intencionadas que se producen en el hogar es clave.  Así que te recomiendo que te hagas con esta guía (la puedes descargar gratuitamente aquí) o con cualquier otra. ¡¡¡Más vale prevenir que curar!!

 

¡¡Feliz lunes!!

He venido a hablar de la suegra

Mucho se ha hablado estos días de lo maravillosas que son nuestras madres. La mía, como me imagino que la tuya, es la mejor. Así rezan todos las tazas, póster, álbumes… que han plagado las tiendas estos días pasados. Pero ¿qué pasa con las suegras? No te engañes amiga, tu suegra como dicen los anglosajones, es tu madre en ley, te guste o no. Y yo hoy he venido a hablar de la suegra.

Tú madre te parió y ya solo por eso hay que quererla. Pero tu suegra, ¿qué ha hecho tu suegra por ti? Si piensas que de aquí en adelante voy poner a partir a las suegras, estás muy equivocada. Para eso están otras. Yo vengo a reivindicar la figura de la suegra.

Para empezar, tu suegra parió a lo que más quieres (o deberías querer). Piensa que solo por eso la deberías venerar. Y además es la abuela de tus nietos y seguro que ellos la adoran porque, aunque a ti te desespere, hace todo lo posible por cumplir sus deseos. Pero, ¡qué narices!, esa es la labor de los abuelos.

Luego está que te toque la lotería, o lo que es lo mismo que tengas una suegra poco suegra, y ahí está la mía. Siempre al quite para echarte una mano (y no al cuello) cuando la necesitamos, bien mandando un tupper lleno hasta arriba en plena mudanza (bendito Telesuegra que nos salvó de recién casados), lavándote la ropa cuando la peque se queda en su casa aunque sea una noche o buscando el disfraz de turno para la Princesa.

Y creo que el Santo tampoco tiene queja de la suya. Siempre dispuesta a quedarse con la niña para que salgamos, pendiente de que no falte pan cuando vamos a su casa (el Santo no concibe la cena sin pan) o de coser lo que se precie (que yo para eso no sirvo).

Yo sé que las suegras no comulgan con muchas de las cosas que ahora hacemos con los niños. Y nosotros tampoco con cosas que hacen ellas.  Pero estoy convencida de que al menos el 99,99% de ellas lo hacen con buen corazón. Y aunque nunca ser convertirán en nuestras madres siempre lo serán de nuestros costillos. Por eso creo que les debemos un respeto y celebrar no solo el día de la madre, también el de la mother in law.

¡¡Feliz miércoles!!

Pescado de temporada: abril

Salmonetes. Pescado de temporada abriL. Salmonetes

Estamos a mediados de abril y la primavera sin dar la cara. Hace frío, llueve y en algunos sitios nieva. Pero sí, estamos en abril. Y con el cambio de mes se acaba la temporada de algunos pescados, se mantiene la de otros y empieza el momento para degustar otros muchos, y muy ricos. ¿Quieres saber los pescados del mes de abril? Pues toma nota:

Besugo

Almeja

Anchoa

Caballa

Cabracho

Atún rojo

Pinto

Lenguado

Mejillón

Merluza

Pargo

Navaja

Pulpo

Salmonete

Pez San Pedro

Sargo

Sepia

Sardina

En definitiva, decimos adiós al bonito, a la dorada, al pez limón y al sargo. Por el contrario, damos la bienvenida al cabracho, al pinto, a los salmonetes, al pez San Pedro y al atún rojo.

Recuerda que si compras alimentos de temporada te asegurarás más calidad, mejor precio y ayudarás a proteger los océanos.

¡FELIZ VIERNES!

 

Palabras olvidadas: jofaina

En este cajón de sastre que poco a poco se ha ido convirtiendo este blog, me apetece incorporar una nueva sección de palabras olvidadas. Y la inauguro con una que hoy me ha venido a la mente y que hace muchísimo tiempo que no oía y en mi casa, de siempre, se usaba. La palabra olvidada de hoy es jofaina.

Definición

Según la Real Academia de la Lengua la jofaina es una vasija en forma de taza, de gran diámetro y poca profundidad, que sirve principalmente para lavarse la cara y las manos.

Origen

Si queremos saber algo de su origen, nos tenemos que guiar por  la comparación que nos sugiere la rae: aljofaina, palabra de origen árabe que viene a significar lo mismo.

¿Y en mi casa?

En mi casa, esta palabra era usada fundamentalmente por mi abuela materna, y generalmente en diminutivo, para referirse a una palangana (o barreño pequeño) que tenía en el cuarto de baño y que era rosa. Parece que lo estoy viendo.

Desaparición

No soy lingüista pero el sentido común me hace pensar que el motivo de la desaparición de esta palabra no es otro que el poco uso que se le da actualmente al objeto en si. Haciendo memoria no recuerdo a nadie de mi entorno nombrando la palabra jofaina o  palangana en los últimos años.

Y tú, ¿habías oído antes esta palabra? ¿la has usado alguna vez?

¡¡FELIZ MIÉRCOLES!!

Reivindicando lo auténtico: la torrija

Retomo la actividad del blog porque ya me vale (casi un mes sin publicar) y porque siento la necesidad imperiosa de reivindicar lo auténtico. Ya se me pasó por la cabeza escribir este post después de Reyes (tras descubrir las variedades del clásico roscón) pero el momento álgido ha sido esta Semana Santa con el tema torrijas.

Señoras y señores, la torrija es un dulce típico de esta fechas elaborado con pan blanco (siempre de barra), leche o vino, canela y huevo; fritas en aceite de oliva o girasol y envueltas en azúcar y canela, miel o almíbar. Para buscar su origen hay que remontarse al siglo XV y ya entonces la receta era así. Todo lo que no sea eso, para mi no es una torrija.

Soy perfectamente consciente de que saludable, lo que se dice saludable, no es y que la ingente cantidad de calorías que contiene una torrija hace que muchos busquen alternativas. Pero ya te digo que para mi esas recetas que he visto estos días (ingeniosas, más saludables y seguro que ricas) no son de torrijas.

Y la verdad, salvo en caso de intolerancia al gluten, leche o huevo o problemas de diabetes, no entiendo ese afán de desvirtuar la receta tradicional. Yo podría entenderlo si de ahora en adelante nos tuviéramos que alimentar únicamente de torrijas. En ese supuesto, seguramente yo sería la primera en buscar alternativas. Pero como no es el caso, ¿es tan malo comerse una torrija, de las de toda la vida, al año? Ya lo dice la tradición: una torrija al año no hace daño.

Y dicho lo cual, ahora toca hacer un poco más de ejercicio para paliar los daños colaterales provocados por  la torrija y aquí no ha pasado nada.

¡¡FELIZ LUNES DE PASCUA!!!