Hija: tú puedes ser lo que quieras

Hace 60 años, las niñas jugaban con muñecos a ser mamás.  No había otra opción hasta que tal día como mañana del año 1959 nacía  Barbie, la primera muñeca de plástico con aspecto de adolescente que permitía a las niñas imaginar y entrar en contacto con nuevas profesiones, a las que invitaba a ir un paso más allá a través del juego y a explorar nuevas realidades.
Su creadora, Ruth Handler,  ideó a la muñeca con el propósito de reinventar el juego, ofreciendo a las niñas un sinfín de opciones y mundos, tantos como profesiones o complementos tenía Barbie. El deseo de Ruth Handler era que las niñas, las futuras mujeres, pudiesen elegir. Para su creadora, “Barbie siempre ha representado la capacidad de elección de las mujeres”. Desde entonces Barbie ha caracterizado a más de 180 profesiones y ha llevado a cabo diferentes campañas para inspirar a niñas de todas las edades a imaginar sin límites, a pensar en grande y a identificarse con nuevos roles.
Proyecto Dream Gap
Desde 2018, Barbie viene redoblando sus esfuerzos para el empoderamiento de las niñas.  El proyecto Dream Gap
es una iniciativa global de largo recorrido que busca crear conciencia sobre los factores que impiden a las niñas alcanzar su máximo potencial.
Es doloroso conocer que las niñas entre los 5 y 7 años, empiezan a experimentar sentimientos de inseguridad, dudan sobre su inteligencia y pierden progresivamente la confianza en sus competencias. Este proceso, con menor impacto entre los niños, recibe el nombre de “Dream Gap”. Los estereotipos culturales, las diferencias de género, así como la representación mediática se encuentran entre los principales causantes de este problema, que puede llegar a condicionar a las niñas y alejarlas de carreras científicas y técnicas.
Barbie, en su compromiso y lucha para ayudar a reducir el Dream Gap,  quiere empoderar a las niñas con ejemplos de mujeres reales para fomentar su confianza y transmitirles que pueden ser lo que ellas quieran.

Programa escolar ‘Yo Puedo Ser’,

Eliminar los estereotipos de género y el fomento de la igualdad, así como el respeto entre niños y niñas debe partir, por descontado,  de le educación familiar y en las aulas.
Los datos del Ministerio reflejan que la brecha de género sigue muy presente en España. La proporción de mujeres en Ingeniería, Tecnologías de la información o la Comunicación (TIC) representa un porcentaje muy minoritario, mientras que están muy presentes en sectores como los de la educación y la salud.
Los datos son preocupantes. A  pesar de que la Ley Orgánica para la igualdad efectiva de mujeres y hombres , impulsada en 2007, incluye la necesidad de establecer medidas educativas destinadas al reconocimiento y
enseñanza del papel de la mujer en la historia, las referencias a las mujeres en los libros de texto
solo representan el 7,5% .
Ante esta situación, Barbie lanza el proyecto “Yo puedo ser”, un ambicioso programa educativo que busca dar a conocer y poner en valor el papel de mujeres que han hecho historia en ámbitos clave como la cultura, la ciencia, la política o el deporte.
El programa está dirigido al alumnado de Primaria y se compone de unidades didácticas, dinámicas grupales y retos de investigación creados para inspirar a niños y niñas a ser lo que quieran ser. Con el foco en el ámbito laboral, “Yo puedo ser” rompe los estereotipos de género y fomenta la igualdad.
En 2019, Barbie sigue centrando sus esfuerzos en dar visibilidad a mujeres que han hecho historia a través del proyecto Barbie en Escuelas, dotando a los alumnos de las herramientas y conocimientos para que accedan al papel fundamental que la mujer ha desarrollado en la sociedad. Mediante diferentes iniciativas, “Yo puedo ser” seguirá educando a los niños en términos de igualdad, con acciones que eleven su confianza y potencien su desarrollo,
ayudándolos a conseguir las metas que se propongan.

Hoy es un día para celebrar todo lo que las mujeres hemos conseguido y seguir en la ardua tarea de educar a nuestro hijos e hijas en libertad sin más limitaciones que los que ellos y ellas se quieran marcar, sin presiones ni estereotipos sociales.

¡¡FELIZ VIERNES!! 

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