El dinero no todo lo podría comprar

Ayer estuve toda la tarde haciendo galletas con la Princesa. Me lo lleva pidiendo desde que leyó una receta en una revista de pegatinas de Hello Kitty. De ahí el resultado de las galletas: muy buenas de sabor y no aptas para dentaduras sensibles. En cualquier caso, pasamos una tarde diferente, divertida y juntas. Así que  tuve poco tiempo, o nada, para escribir y hoy se me han pegado las sábanas,así que tampoco dispongo de mi rato mañanero. Pero no quiero dejar que se me pase una reflexión que tengo en la cabeza desde hace unos días. Cada vez tengo más claro que el dinero no todo lo podría comprar. Y me refiero al tema de las adopciones. Con qué facilidad adoptan los famosos o famosetes y a los pobres mundanos lo que nos cuesta. Y ya no hablo de dinero, sino de burocracia. Y seguramente los de a pie son hogares mucho más idóneos para acoger o adoptar un niño, tenga la edad que tenga o venga de donde venga. 
Evidentemente llego a esta conclusión después de la detención del hijo de Ortega Cano. Ese pobre chaval es un rico desgraciado. Ya sufrió un primer abandono de sus padres biológicos, un penoso, imprevisible e inevitable abandono de su madre adoptiva y un tercer abandono por un padre, supuestamente destrozado por la muerte de su madre. Y ese padre abatido en lugar de volcarse con sus hijos, vete tú a saber en que buscó refugio. 
Los gobiernos y asociaciones de los países a lo que normalmente van este tipo de gente no deberían cegarse por un puñado de dólares o por el resplandor de una estrella, a veces efímera. La felicidad de un niño debe estar por encima de todo esto. 
¡¡FELIZ MARTES!!!  

3 Responses

  1. 19 noviembre 2013 at 12:23 pm

    Totalmente de acuerdo, muchas veces valoran cosas de forma equivocada. Y por desgracia, no podemos saber de antemano lo que va a ocurrir o cómo van a reaccionar las personas cuando ocurra lo inesperado o la ruina o la desesperación…

  2. 21 noviembre 2013 at 7:51 pm

    Te aseguro que tener un hijo es un acto de generosidad inmenso. Por eso hay que estar muy seguro de que se quiere dar ese paso.
    Gracias por tus comentarios. Abracitos,

    Rocío

  3. 24 noviembre 2013 at 2:01 pm

    Interesante artículo, gracias por su publicación.

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