El ladrón del tiempo

Parece que el destino me guarda rencor por dedicarme dos días a mi solita. Fue el fin de semana del 10 y 11 de mayo. Fueron dos días en los que mis planes prevalecieron por encima de mi familia y por fin fui yo la única dueña de mi tiempo, el domingo compartido con el Santo por aquello de que era su cumpleaños. Pero tuve tiempo de ir participar en la carrera de la mujer, que tanto me gusta. El sábado estuve en el Blogger´s Day de Madresfera en el que compartí muchas experiencias y aprendí muchas cosas. Entre ellas, que paradoja, la de gestionar mejor mi tiempo. Salí de allí con ganas de comerme el mundo, de organizarme mejor y tener tiempo para cumplir mis proyectos profesionales (citas, reuniones, radio, eventos…), personales (casa, niña, colegio…) y espirituales (comer con amigas, leer un libro o escribir el blog…) Pues bien, la teoría está clara pero aún no he sacado ni un minuto para pasar a la práctica. Y desde entonces voy corriendo sin zapatillas hasta parecer un pollo sin cabeza. 
El cúmulo de cosas que tengo pendientes no me dejan pensar con claridad, ni ser creativa, ni práctica. Así que aquí me tenéis escribiendo de mis penas (que no se si os aportan algo), cabreada como una mona porque el trabajo que me traje ayer a casa no lo grabé y se me ha borrado e intentando poner orden a mi vida. 
Prometo poner el pause, trabajar sobre el workshop que Mamá Convergente impartió sobre la  “Gestión eficaz del tiempo” y compartirlo con todos. Porque, aunque hoy por hoy esté haciendo todo lo contrario, de verdad que puede ser muy eficaz.

¡¡FELIZ MARTES!!

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