Las cosas de niños son de niños

Lejos de ser la madre perfecta, muy lejos, en esto si que soy inflexible. Las cosas de niños son de niños y si han regañado, enfadado, insultado e, incluso pegado, es cosa de ellos y ellos son los que lo tienen que solucionar. Creo que el papel de los padres en estas situaciones es tratar de que valoren la amistad y, siempre de forma parcial y de manera positiva si es posible,  reprender el comportamiento de los menores. Esto, que parece una obviedad, no lo es tanto y en parques y coles siguen aparenciendo madres, padres y abuelos coraje que tienen como máxima en su vida el “yo por mi hijo mato”. En particular, en menos de 10 días, han llegado a mis oídos el caso de dos familias diferentes, que nada tienen que ver ni en cercanía ni en, me atravería a decir, clase social. Y creo que flaco favor les están haciendo a los niños. 
Y, curiosamente, ayer en la página de Facebook del cole de la Princesa compartieron lo que, para ellos, forma parte de la privacidad del niño. 
Esos padres coraje respetan a sus hijos pero ¿y a los de los demás? Muchas veces nos pasamos con los derechos de los niños, convirtiéndolos casi en tiranos, pero nos olvidamos de los más elementales. Cuanto daño podemos hacer a nuestros hijos sin querer ni saber. No nos damos cuenta que con nuestros actos y actitudes estamos modelando lo que será su carácter en un futuro.¡¡Ay que difícil es ser padre!!
¡¡¡FELIZ MARTES YA OTOÑAL AL 100%!!!

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