Los actores españoles son como los judíos ortodoxos

Desde que comencé a escribir este blog, siempre he hecho algún comentario sobre la gala de los Goya. Aquí podéis leer lo que escribí en febrero de 2012 y aquí en 2013.  No es que sea una entendida del séptimo arte o una cinéfila empedernida. Todo lo contrario. Para muestra os diré que de todas las pelis que citaron ayer solo había vistos una de animación y dos de las películas documentales nominadas,  ni siquiera la premiada. Pero eso no quita para que me guste (o ya no, no lo sé) ver la gala de los Goyas. Y la de ayer me pareció soporífera y casposa. Menos mal que el cine español no tiene la calidad de su gran noche. En caso contrario le tendríamos que dar la razón al ministro Montoro.
Y ya que cito a los ministros, lo primero que no pareció de recibo fue la ausencia del de cultura. No dudo que tuviera problemas de agenda, pero la mujer del César no solo ha de ser honrada sin parecerlo. Menuda noche de sables tuvo que aguantar el Secretario de Estado. De ahí en adelante, todo un espanto.
De un tiempo a esta parte me pregunto si para ser actor y ganar un premio debes estar en contra del gobierno. Es posible, no lo sé. Pero lo que más me llama la atención es que esos profesionales a los que acaban de premiar, y no dudo de su valía, desaprovechen su momento para hacer demagogia barata. Esos actores que, a partir de ese momento tendrán la prensa a sus pies para poder reivindicar el aborto, la sanidad pública o la educación para todos. Siempre que veo los Goya me acuerdo de las judias oxtodoxas más conservadoras que, como nos contaron en un viaje a Nueva York, solo plantean los problemas a sus maridos el Sabbath (o sábado) a la salida del templo. Pues en este caso es igual. Entiendo que critiquen la situación de la profesión, de las pocas ayudas, del IVA cultural, en definitiva de todos los problemas que tiene el cine, que no son pocos. Pero ya está. Es una fiesta.
En fin, que un año más me quedo con mal sabor de boca y no por el fondo (que en casi todo estoy de acuerdo) pero si en las formas. 
Lo mejor, el Goya para “Cuerdas” (como mejor corto de animación) de mi antiguo compañero Pedro Solís García. Excelente profesional y mejor persona. 
¡¡¡FELIZ LUNES!!!

1 Response

  1. 10 febrero 2014 at 7:43 am

    Pues yo no ví la Gala porque estos circos no me van, pero si fue reivindicativa como dices, me parece perfecto. Es un momento en el que tienen toda su atención y aprovechan para hacerse oir.

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