Más solas que nunca

Vivimos en el llamado primer mundo, en el siglo XXI y en un país en el que predomina el estado del bienestar. En una sociedad que, de un tiempo a esta parte, ha cambiado mucho. Las mujeres trabajan, las madres no solo se dedican al hogar y a los hijos; los padres comparten colaboran con las cosas de casa y con los niños. El modelo de familia también ha cambiado. Sigue predominando el modelo de familia compuesto por mamá, papá y niños pero también hay otras: mamá y niños; papá y niños; mamá y mamá y niños y papá y papá y niños. En nuestro entorno, aparentemente, todo va bien. Estamos inmersos en una crisis y ya nos hemos acostumbrado (mal acostumbrado) a escuchar algunas cifras como la de millones de parados (más de 4), ¿quién no está o tiene a alguien parado en su entorno? Ya es algo normal. Pero hay otras cifras que asustan más. El riesgo de pobreza o exclusión social infantil afecta a más de uno de cada tres menores de edad en España.  Dura la cifra, pero nos pilla de lejos. Seguro que son familias inmigrantes o de zonas desfavorecidas. Pero abramos los ojos. Esta situación afecta a más de la mitad de los hogares monaparentales y vulnera los derechos de los niños que viven en ellos. Y estas familias formadas por un adulto con al menos un hijo a su cargo son ya casi un millón ochocientas mil y en su gran mayoría son hogares que tienen al frente una mujer.
¿Y quien no tiene en su entorno a una familia monomarental en la que la cabeza de familia (la madre) está en paro o tiene una inestabilidad laboral? El círculo se va cerrando y es más que probable que estés más cerca de esa pobreza y exclusión social de lo que tú pensabas.  Madres que han dejado de comprar medicinas por problemas económicos; que no disponen de dinero suficiente para los gastos de la casa; que no pueden mantener el hogar a una temperatura adecuada; por no hablar de su cuidado personal o su ocio, o el de sus hijos. Mujeres limitadas a la hora de buscar trabajo por falta de medidas de conciliación y con verdaderos obstáculos logísticos.
Ellas pasan inadvertidas a los ojos de todos, incluso a los tuyos. Quizá hasta ahora no hayas reparado en esa madre del cole, del parque, vecina, compañera de trabajo que es cabeza de familia. ¿Te has preguntado cómo llega a fin de mes? Pues seguramente más achuchada que tú porque 4 de cada 10 hogares monomarentales consideran que su nivel de vida ha empeorado mucho en el último año y más si no cuentan con una red de apoyo familiar y social. En este circo, en el que nos ha tocado vivir, todos vamos haciendo equilibrios, pero ellas sin red. Si ellas se caen, se acaba el espectáculo. 
Por eso, a ojos de sus hijos, esas madres no pasan desapercibidas. Ellas son heroínas que llegan a todo, que nunca lloran, que siempre tienen soluciones para todo. Para esos niños su mamá es la mejor. 
Los poderes públicos no han podido o sabido desarrollar una estrategia de protección a estas familias en riego de exclusión social.  Es esencial apoyar a esas familias en el cuidado y la atención de sus hijos. Para ello Save the children ha elaborado un informe en el que se analiza la situación que viven las familias de madres solas con hijos en España. Una realidad donde factores como el empleo, la vivienda, la salud y las redes de apoyo tienen mucho que ver con el problema, pero también con las posibles soluciones que permitan combatir la situación de pobreza en estas familias. Soluciones que, para Save The Children, pasan por crear el estatus de familia monoparental; protección social, ayudas para la educación, transporte y ocio; medidas fiscales; ayudas para la vivienda, salud… Puedes verlas más detalladamente aquí. 
¿Y qué podemos hacer por esos hogares monomarentales? Sin duda alzar la voz para que los gobiernos se comprometan a #InvertirEnInfancia.

¡¡FELIZ LUNES!! 
(A pesar de la dureza de la realidad de nuestro entorno)

2 Responses

  1. Tati
    Responder
    6 julio 2015 at 10:28 am

    Es una vergüenza que vivamos en un país en el que el Consejero Delegado de Gas Natural cobrase en 2014 3,37 millones de euros (más que en 2013 que fueron 3,25), que el consejo cobrase 7218 millones de euros…y que el gas esté a un precio que no permita a muchas familias calentarse en invierno o poder ducharse con agua caliente. Es repugnante.

    Por otro lado, aunque la mayoría de las familias monoparentales sean "de madre"creo que es un error hacer separaciones, ya que tan heroína es la madre como héroe es el padre (aunque haya menos), y en estos días de discriminación positiva, eso puede hacer que se le den ayudas a las madres, pero no a los padres…situación totalmente injusta.

    Como comentario "tonto", llevo ya mucho tiempo oyendo lo de las familias "monomarentales", y es algo que me chirría mucho. Monoparental no viene de padre, viene de pariente (parir) que de hecho ya es una palabra "femenina" ya que la que pare es la madre.

    • 6 julio 2015 at 1:48 pm

      Estoy totalmente de acuerdo contigo. Y por supuesto que tanto valor tiene el padre como la madre que se queda solo como cabeza de familia sin más ayuda que la que le puede prestar su entorno más cercano.
      Las propuestas que hace Save the Children son para familias monoparentales (padre o madres). Pero el hecho de que hayan querido incidir el mal llamado hogar "monomarental" ha sido para llamar la atención, sobre todo del alto riesgo de exclusión social que sufren esas familias, especialmente las encabezadas por las madres.

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