Perlas de la Princesa: la semillita de papá

Uno de estos días, en un arranque de cursilería de esos que de vez en cuando tengo, entre achuchones y besos le dije a la Princesa que era el regalo más bonito que me había hecho su padre. Ella, a parte de deshacerse entre mimos, decidió saciar su curiosidad. Se compuso y muy digna me preguntó:
– Mami, ¿de qué color era la semilla que te comiste de papá para que naciera yo? ¿Era de sabor niña?
Entonces la que se deshizo fui yo.

¡¡FELIZ LUNES!!

Deja un comentario