¿Qué tiempo le dedicamos a nuestros hijos?

Hace unos 15 días recibí un whatsapp de una amiga advirtiéndome de un intento de secuestro a un niño en una zona residencial de Madrid. Al contrario de otros whatsapps o e-mails que circulan por la red, éste me parecía veraz. Daba el nombre de la zona, el colegio del niño y además, el whatsapp estaba firmado por el director del centro escolar, colegio que está vinculado de cierta manera con el de la Princesa. Así que esta vez si que me lo creí. Días más tarde, recibimos una circular de nuestro colegio, poniéndonos al tanto de lo sucedido y aconsejando extremar la vigilancia de los niños a la entrada y salida del centro, así como en paseos habituales y parques. Así que la cosa iba en serio. Si bien no me preocupé en exceso porque la Princesa tiene una edad en la que siempre va a nuestra vera, si que me inquietó por lo que nos tocará vivir en unos años.
Pero desde luego lo que si que me ha preocupado ha sido el desenlace de la historia. A finales de la semana pasada conocíamos por la prensa que el niño, de 11 años, había fingido su propio secuestro. El Grupo de Menores de la localidad donde se encuentra el colegio se había hecho cargo de la investigación y revisó todas las cámaras de seguridad de la zona por donde el niño dijo que habían ocurrido los hechos y no vieron nada extraño. Finalmente el pequeño declaró que todo se lo había inventado para llamar la atención. 
Me falta información  y no soy quien para juzgar lo ocurrido, pero si me invita a reflexionar. ¿Le damos a nuestros hijos todo el tiempo que ellos necesitan? Y lo que es más importante, ¿es tiempo de calidad? ¿Dejamos la educación emocional en manos del colegio cuando deberíamos emplear más tiempo en conocer a nuestros hijos y detectar sus posibles miedos, frustraciones y preocupaciones?¿Escuchamos a nuestros hijos con atención? 
Pues no lo sé, porque no me he parado a pensar. Pero lo que si es cierto es que la sociedad nos obliga a ir todo el día como pollo sin cabeza o corriendo sin zapatillas y eso no es bueno para nadie. 
Hoy, un día más, no me queda más remedio que decir aquello de “que paren el mundo que yo me bajo”.
¡¡¡FELIZ LUNES!!!
¿Alguien ha visto por ahí a la primavera?

2 Responses

  1. 31 marzo 2014 at 12:15 pm

    justo estaba pensando en escribir una entrada con algo que me paso ayer, si la termino escribiendo te avisare.
    Yo creo que "Diox da mocos a quien no sabe sonarse", y hasta aqui puedo leer…

  2. Gema
    Responder
    31 marzo 2014 at 5:55 pm

    No sabes como lo comparto. Yo pienso muchas veces que los enanos nos reclaman y hay que dedicarles el tiempo que se pueda. Yo desde la enfermedad me he dado cuenta de que quizás les robaba tiempo en otras cosas y ahora me organizo para estar con ellos casi todas las tardes.

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