Tenemos un problema

No salgo de mi asombro con el tema del pequeño Nicolás (ahora es Fran, no vaya a ser que se moleste y haga intervenir a las fuerzas de seguridad del Estado). Porque lo mires por donde lo mires tenemos un problema. El más grande si la historia es verdad. Creo que no hace falta explicar más si piensas que las altas autoridades de este país han tenido que recurrir a un niñato de 20 años (eso si, listo y con la lección bien aprendida) para solucionar asuntos de Estado. Y menos poblema, pero también un problema, si es mentira y ha puesto en jaque al CNI, gobierno y casa real que se han visto en la obligación de sacar un comunicado desvinculándose del pequeño con delirios de grandeza. Y la situación es semejante a la de un niño con una rabieta. Si lo dejamos estar, quedará en anécdota. Pero cuanto más pábulo le demos, más historietas sacará con  más personajes que también tendrán que desdecirse. Como cuando el tío o el abuelo hacen lo indecible para que la rabieta se termine. 
Y en todo esto yo creo que ni los buenos son tan buenos ni los malos tan malos. ¿Verdad? ¿Mentira?  Pues como bien decía Ramón de Campoamor
“en este mundo traidor, nada es verdad ni mentira, todo es según el
color del cristal con que se mira”. 
¡¡¡FELIZ MARTES!!

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