Venga… Vamos…

En menos de 24 horas, y por dos sitios diferentes, se me ha dado la oportunidad de leer esta interesante entrada de un blog, alojado en Huffingtonpost, de una profesora llamada Rachel Macy Stafford: El día en que dejé de decir “date prisa“.
Su lectura no me ha dejado indiferente y me ha dejado con el mismo sentimiento de culpa que tuvo su autora. Me he dado cuenta de que en el día a día, no estando de vacaciones, repito más el “venga vamos” que el “te quiero”. Y es posible que mi Princesa se disperse desde el minuto uno del día. Pero, ¿y yo? ¿Estoy al 100% centrada en lo que debo de estar desde que me levanto? Rotundamente no. 
Cuando no tienes hijos sabes hasta donde puedes llegar. Sabes que puedes tardar más en desayunar mientras repasas Twitter, subes el blog y repasas el periódico porque luego esprintarás y recuperarás el tiempo perdido. Sin embargo, con un niño la cosa cambia porque son imprevisibles. Una magdalena que no pasa, una camiseta que se resiste o simplemente un abrazo a mamá puede romper el ritmo del sprint y entonces aparece el “venga, vamos que llegamos tarde”. Sin querer recae sobre tu hijo la culpa de tu mala gestión del tiempo. Si, es posible que él esté distraído pero él es niño. 
Así qué me he visto tan reflejada en ese post, que recomiendo su lectura, que a partir de la vuelta a la rutina (en este paraíso donde me encuentro no hay horarios ni prisas) prometo tratar de gestionar mejor mi tiempo y ser yo, a mi misma, la que me exija no distraerme. Ay, ¿por qué el día no tendrá más horas para llegar a todo lo quiero/tengo que hacer? Porqué definitivamente querríamos más.

¡¡¡FELIZ JUEVES!!

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3 Responses

  1. 23 agosto 2013 at 7:47 pm

    Hola! te he dejado una sorpresa en mi blog, espero que te guste.
    http://ladulceimaginacion.blogspot.com.es/2013/08/nominada-al-liebster-blog-award.html

    • 27 agosto 2013 at 8:44 pm

      Muchas gracias! Lo recogeré cuando tenga tiempo para responder como se merece. Gracias de nuevo por acordarte de mi.

      Un abracito,

      Rocío

  2. 25 agosto 2013 at 6:34 am

    Visto desde ese punto de vista es cierto, les metemos prisa por culpa nuestra xD

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